ITATI: Historia de la Virgen amada por los correntinos.

Más Noticias 05 de febrero de 2021 Por Redacción Región Del Maní
miles de peregrinos visitan cada 16 de julio a la Virgen en su Basílica, a pocos metros del río Paraná.
132
Altar de la Basílica

La advocación de la Virgen de Itatí es honrada por los correntinos y misioneros y es muy popular en el Litoral argentino. Su imagen es la más antigua de las vírgenes criollas. En 1592 la estatua es llevada por el misionero franciscano Luis de Bolaños a las reducciones de Yaguarí, en la provincia de Corrientes, donde se le construye un oratorio de piedra y paja, en el que María de Itatí es venerada por los indios guaraníes.

La tradición narra que la imagen de la Pura y Limpia Concepción un día es robada por otra tribu y hallada posteriormente sobre una piedra, a orillas del río Paraná, algunos kilómetros al sur del oratorio. La estatua desaparece en varias ocasiones y siempre se la encuentra sobre la misma piedra junto al río. Entonces se resuelve trasladar la reducción a ese lugar llamado Itatí, porque "así lo quiere María".   

Según los devotos de la Virgen morena, el hueco que hay entre las manos juntas de la imagen tiene el tamaño justo del corazón humano. Entre sus manos, hay lugar para nuestras alegrías, nuestras penas y miserias. Es el sentir de la gente e inspiración de poetas como el padre Julián Zini, tantas veces volcada en música de gran fervor cristiano, cantada en todos las iglesias litoraleñas.

Una tradición  afirma que la imagen fue halla en la punta de las piedras calizas, o itá morotí, y de allí derivó el nombre Itatí, que significa “punta de piedra”.  

En tiempos de las reducciones, los franciscanos emigraron hacia el Sur, debido a los constantes ataques de los indios hostiles seducidos por los hechiceros, y llevaron consigo la imagen de la Virgen. Así llegaron a la región de Yaguarí, donde estaba la reducción de otro franciscano, fray Luis Gámez. En ese lugar levantaron un oratorio y entronizaron la estatua, pero un nuevo ataque destruyó el lugar y la imagen desapareció.

Según relatan, la imagen fue encontrada en el río Paraná por un grupo de indios. Éstos vieron a la Virgen inmaculada sobre una piedra rodeada de una luz muy brillante. Fray Gámez ordenó de inmediato el traslado de la figura a la reducción, pero la imagen volvió a desaparecer en dos ocasiones, en las que retornó a su lugar cerca del río.

Los religiosos interpretaron cuál era la voluntad de la Santa Madre María y dispusieron el traslado del asentamiento a esos parajes, que luego comenzaron a denominar Itatí.

Desde entonces, miles de peregrinos visitan cada 16 de julio a la Virgen en su Basílica, a pocos metros del río Paraná.

La imagen de Nuestra Señora de Itatí está tallada corporalmente en timbó y el rostro en nogal. Como lo dicen las estrofas del padre Zini: “Carita de nogal, manitos de timbó, che sy de los abá, del viejo yaguarón.Vos sos tierra sin mal y estás llena de Dios, mirá nuestra orfandad, curá nuestro dolor, mostranos a Jesús, danos tu bendición".

 129

Refugio de los peregrinos

En los primeros tiempos, las noticia de las gracias que concedía la Virgen se extendieron rápidamente, lo cual dio inicio a las peregrinaciones.

El 14 de agosto de 1624, la imagen es trasladada al nuevo templo construido por los misioneros fray Luis Gámez y fray Luis de Gamarra. En 1778 se realiza la primera peregrinación masiva: todos los habitantes del pueblo Santiago Sánchez, hoy Empedrado, fueron a visitar a la Virgen en agradecimiento por haber sido salvados milagrosamente de perecer en manos de los indios de la región.

Posteriormente, el santuario dedicado a La Itatí, de la cual el pueblo adoptó el nombre, se  convirtió en el mayor y el más importante de la región. Atrae a fieles de las provincias cercanas, como también de Paraguay y de Buenos Aires.

El santuario, a cargo de la congregación de Don Orione desde 1936, realiza los eventos más importantes el 16 de julio, aniversario de la Coronación Pontificia de María de Itatí. Las manifestaciones en honor de la Virgen de Itatí ponen de manifiesto el espíritu del pueblo del Litoral, que festeja con rezos, cantos, bailes y serenata.

El “paí”  Julián Zini le  canta así: “Desde que me conocí, tengo a la Virgen por  madre y ante Dios mi eterno padre. Ella intercede por  mí; por eso le traigo aquí, con mi ruego más  ferviente, todo el amor de  Corrientes  y la fe del Taragüí”.

En  1987, el papa Juan Pablo II, al visitar Corrientes, agradeció al Señor “al considerar que a lo largo de los  siglos, hijos de esta tierra han sabido hallar en la Virgen la guía y el modelo para seguir a Jesús”.

La Virgen de Itatí representa un privilegio para el pueblo del Litoral, que centra su fe en la imagen de rasgos indígenas que según la tradición fue construida por primera vez por aborígenes.

133131130

Redacción Región Del Maní

Región del Maní; sitio web de Noticias redactado desde la Ciudad de General Cabrera.
Director, Gerardo Daniel Bessone

Te puede interesar