CHUCUL: ¡¡¡ Otro milagro en medio de las llamas!!!!... El fuego no tocó ni al “Gauchito” ni a la “Difuntita”.

Chucul 21 de octubre de 2021 Por Redacción Región Del Maní
En esta oportunidad los propios Bomberos de Carnerillo fueron los encargados de viralizar a través de las redes sociales las imágenes que impactaron tras el paso del fuego
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Ya en varias oportunidades en esta página dimos cuenta de lo que nosotros damos en llamar “Pequeños milagros”; llamas de gran tamaño y la lucha de los Bomberos ante un rival poderoso que es el fuego; nos regalan muchas veces imágenes que dentro de la lógica humana no tienen explicación.

Hace unas semanas dábamos cuenta de que en la zona de Arroyo Cabral lenguas de fuego de gran tamaño no habían tocado la remera que familiares habían colocado en la cruz de homenaje a una persona fallecida. También mostramos como las llamas no tocaron la Imagen de la Virgen en un gran incendio de monte nativo en las inmediaciones de Embalse.

En esta oportunidad sucedió en octubre del 2020 en la localidad de Chucul, en la Región del Maní, esta semana una vez más los Bomberos de Carnerillo y Las Higueras debieron luchar contra las llamas en la zona del cruce de las Rutas 158 y Provincial 11. Las imágenes que fueron tomadas durante los incendios eran impactantes y dan cuenta de la ardua tarea de los Bomberos para apagarlas.

En esta oportunidad los propios Bomberos de Carnerillo fueron los encargados de viralizar a través de las redes sociales las imágenes que impactaron tras el paso del fuego las imágenes de los dos “Santos populares” de los argentinos no fueron afectadas por el fuego.

La casa que protege a la imagen de la Difunta Deolinda Correa no sufrió daños y sólo algunas botellas de agua que dejan los fieles fueron apenas chamuscadas. Tampoco las llamas pudieron con el Guacho de la Provincia de Corrientes Antonio Gil; la casita modesta que lo protege apenas fue alcanzada por las llamas y la imagen en su interior está intacta; en este caso llama más la atención que el árbol que sostiene la casa con la imagen está totalmente quemado en su tallo; una foto tomada desde lejos durante el incendio muestra al mismo árbol envuelto en llamas.

La “Difunta Correa”; Deolinda Correa, o Dalinda Antonia Correa, según el nombre con el cual aparece mencionada en el relato más antiguo (Chertudi y Newbery, 1978), fue una mujer cuyo marido, Clemente Bustos, fue reclutado forzosamente hacia 1840, durante las guerras civiles. Vivían en el departamento de Angaco (provincia de San Juan) donde vivía la familia. La soldadesca montonera que viajaba a La Rioja obligó al marido de Deolinda, contra su voluntad, a unirse a las montoneras. Esto hizo que Deolinda, angustiada por su marido y a la vez huyendo de los acosos del comisario del pueblo, decidiera ir tras él. Deseosa de reunirse con su marido en La Rioja tomó a su hijo lactante y siguió las huellas de la tropa por los desiertos de la provincia de San Juan llevando consigo sólo algunas provisiones de pan, charqui y dos chifles de agua. Cuando se le terminó el agua de los chifles, Deolinda estrechó a su pequeño hijo junto a su pecho y se cobijó debajo de la sombra de un algarrobo. Allí murió a causa de la sed, el hambre y el agotamiento. Cuando unos arrieros pasaron por el lugar al día siguiente y encontraron el cadáver de Deolinda, su hijito seguía vivo amamantándose de sus pechos, de los cuales aún fluía leche. Los arrieros la enterraron en el paraje conocido hoy como Vallecito y se llevaron consigo al niño. Al conocerse la historia, muchos paisanos de la zona comenzaron a peregrinar a su tumba, construyéndose con el tiempo un oratorio que paulatinamente se convirtió en un santuario. La primera capilla de adobe en el lugar fue construida por un tal Zeballos, arriero que en viaje a Chile sufrió la dispersión de su ganado. Tras encomendarse a Correa, pudo reunir de nuevo a todos los animales.

“El Gauchito” Antonio Gil; fue un gaucho trabajador rural, que tuvo un romance con una viuda adinerada. Esto le hizo ganar el odio de los hermanos de la viuda y del jefe de la policía local, quien había cortejado a esa misma mujer. Como consecuencia del peligro que implicaba, Gil dejó el área y se alistó para pelear en la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870). Luego de regresar, fue reclutado por el Partido Autonomista para pelear en la guerra civil correntina contra el opositor Partido Liberal, pero él desertó. Dado que la deserción era delito, fue capturado, colgado de su pie en un árbol de espinillo, y degollado. Antes de ser ejecutado, Gil le dijo a su verdugo que debería rezar en nombre de Gil por la vida de su hijo, quien estaba muy enfermo; al principio, el verdugo desconfió de él, pero cuando regresó a su hogar, el verdugo encontró a su hijo casi agonizando, desesperado, el verdugo le rezó a Gil y su hijo sanó milagrosamente. Él le dio al cuerpo de Gil un entierro apropiado, y las personas que se enteraron del milagro construyeron un santuario, que creció hasta hoy. Se toma la tradición de envolver con banderas rojas o pintar de rojo los santuarios de veneración al Gauchito Gil, dado que es el color que caracteriza al Partido Autonomista en la provincia de Corrientes.

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070EMBALSE: Siguen los milagros entre las llamas de los incendios.
132ARROYO CABRAL: Milagro????.... El fuego incontrolable no tocó una gruta religiosa.
070EMBALSE: Siguen los milagros entre las llamas de los incendios.
112SAN JORGE: ¡¡¡¡ Milagro!!!!. .. el árbol se quemó pero la Imagen de la Virgen de Ticino estaba intacta.






Redacción Región Del Maní

Región del Maní; sitio web de Noticias redactado desde la Ciudad de General Cabrera.
Director, Gerardo Daniel Bessone

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